lunes, 20 de julio de 2009

EL TIBIO ARROYUELO Y OTRAS HISTORIAS DEL PATIO

sucedió, sucedió aún si el mendigo hubiese querido lo
contrario / REVENTÓ TODO ILUMINADO / se pintaron de
rojo todas las paredes / LOS LADRILLOS / las aberturas /
LA VIEJA ESCALERA DE HIERRO QUE DA AL
ALTILLO TAPIADO / las macetas con malvones
secos / EL ANTIGUO JAZMÍN DEL PAÍS / los
troncos retorcidos del parral / LAS HORTENSIAS
TEMBLARON ASUSTADAS / todo el patio brilló de intenso
rojo / TODO EL PATIO SE SACUDIÓ / hasta los más
perdidos rincones / ROJO / rojo / ROJO / sólo se escuchó
un prolongado aaahhhhh... de asombro / CUANDO LA
NIÑA DESCUBRIÓ / un tibio arroyuelo de sangre entre
sus piernas

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la escalera de hierro / OXIDADA POR EL PASO
INEVITABLE DE LOS AÑOS / trepa al altillo tapiado / LA
PARED CUBIERTA POR ENTERO POR LA
ENREDADERA BORRÓ TODA HUELLA DE UNA
POSIBLE PUERTA / sólo el descanso final / VACÍO / la
insinúa / TRISTE Y SOLO COMO UN NIÑO SIN PIEL /
en las noches frías de invierno / EL SUSURRO DEL
SILENCIO PROMETE DESCUBRIR EL TEMOR
DEL PATIO / a veces cuando la ausencia de un mínimo
aleteo de gorrión se hace patente / SE PUEDE
PRESENTIR / como si allí arriba / HUBIERA ALGUIEN
ESCONDIDO / agazapado / CONGELADO / aguantando
la respiración para no delatar su presencia casi atroz / SU
MALEVOLENTE INTENCIÓN DE CASTIGAR
TUS SECRETOS / allí guardados

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ahora su único escenario era ese
patio, apenas iluminado por el foco de
mercurio casi agotado, cuando el
dolor no es tanto, sin un criterio que
pueda entenderse, en medio de esas
noches tan oscuras como la piel del
cuello de un ahorcado, los fantasmas
la acompañan. arrastrando su
soledad, murmurando angustias
milenarias que carga en su espalda,
balbucea su angustia sollozando
tristemente , se duerme y espera a la
mañana, tempranito, con el cambio de
guardia, a que alguna enfermera note
su ausencia y vaya a buscarla